martes 12 de febrero de 2008

Yo, vos, tu, él, ella, nosotros...


¿Quién contamina el ambiente?

Las grandes empresas, las pequeñas, las trasnacionales, instituciones estatales, y el cuidadano de a pie.

Todos.

El gobierno anunció ayer "mano dura" contra las empresas que contaminan el ambiente en cualquier actividad que desarrollen. La noticia sería alabada si se cumpliera de verdad.

Pero ¿acaso nosotros no contaminamos todos los días con cada actividad que realizamos?

6:00am Nos levantamos y tomamos una ducha, con jabones que contaminan el agua, agua que por cierto no tiene ningún tratamiento de purificación y va a dar al río más próximo a nuestra vivienda.

6:30am Tomamos desayuno, cuyos alimentos están envueltos en plásticos que botamos al basurero. ¡Ah, y no separamos los desechos, que van todos juntos a un botadero a cielo abierto!
Lavamos los utensilios con jabón que también contamina el agua, y hasta las sobras de la comida van a dar al río.
Las mujeres usamos secadora para el cabello, que consume más electricidad, cuya distribución depende de: 1.represas hidroeléctricas que dañan ecosistemas 2. petróleo que produce gases contaminantes (golpe bajo para la capa de ozono).
Usamos cremas, desodorantes (otro golpe para la capa de ozono si es en spray), maquillaje, cuyos envases van a dar al botadero, donde no se podrán reciclar.

7:00am Partimos hacia nuestro trabajo en carro particular o en autobús, que también usa algún derivado del petróleo (adiós aire puro). Si de camino se nos antoja alguna golosina, la compramos en un chinamito y botamos la envoltura plástica a la calle (ensuciando la ciudad, causando que con las próximas lluvias fuertes las alcantarillas se tapen y el agua corra por media calle).

8:00am Los que venimos a trabajar a oficinas usamos desmedidamente electricidad para iluminar nuestras oficinas sin ventanas, para trabajar con nuestros aparatos electrónicos, botamos papel a montones cuando los documentos están mal impresos.

12:00md Compramos comidas rápidas en recipientes de plástico (para llevar)por pereza a preparar nuestro propio almuerzo. Dejamos el tubo abierto mientras nos lavamos los dientes, mientras litros de agua se desperdician.

Se nos antoja comprar una gran cantidad de "chereveques" (un costarriqueñismo) que nunca vamos a usar y terminarán en el mismo basurero junto con otros desperdicios que se podrían aprovechar... como abono para la tierra, por ejemplo.

Y así la rutina del resto del día...

¡Mea culpa!!!

Yo también contamino. Y mucho. Pero si mejoráramos algunas de nuestras rutinas diarias talvez no contaminaríamos tanto.

Sancionar a las grandes empresas solucionaría una buena parte del problema, pero una misma tiene que contribuir en algo también. Las masas pueden mover el mundo.

Es lo de "El Poder de Uno". En serio ando estos días con miedo de que la poquita naturaleza que nos queda se acabe en dos generaciones más. Esto va muy acelerado.